Tomografía Axial Computarizada (TAC) en Neuro-oncología
Las tomografías axiales computarizadas (TAC) desempeñan un papel importante en el diagnóstico y el manejo de las enfermedades neurológicas, incluidas las patologías del cerebro y la médula espinal. Aunque técnicas de imagen avanzadas como la resonancia magnética (RM) y la PET-TAC se utilizan con frecuencia en neurooncología, la TAC sigue siendo una herramienta diagnóstica valiosa y, en determinadas situaciones clínicas, el método de elección.
¿Qué es una TAC y en qué se diferencia de la RM?
La tomografía axial computarizada utiliza rayos X y procesamiento informático para crear imágenes transversales detalladas del cuerpo. Es una técnica rápida, ampliamente disponible y especialmente eficaz para detectar alteraciones óseas, hemorragias agudas, calcificaciones y fracturas del cráneo.
En contraste, la resonancia magnética (RM) emplea campos magnéticos intensos y ondas de radio en lugar de radiación ionizante. La RM proporciona un mayor nivel de detalle de los tejidos blandos y suele ser el método preferido para evaluar tumores cerebrales, lesiones de la médula espinal y cambios sutiles en la estructura cerebral. Sin embargo, los estudios de RM suelen ser más prolongados y pueden no ser adecuados para todos los pacientes, como aquellos con determinados dispositivos médicos implantados o con claustrofobia severa.
Cuándo la TAC es el método de elección
La TAC suele ser el primer estudio de imagen en situaciones urgentes o de emergencia. Se utiliza con frecuencia para:
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Evaluar rápidamente a pacientes con síntomas neurológicos agudos, como cefalea súbita, confusión o pérdida de conciencia
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Detectar hemorragias intracraneales, edema cerebral o hidrocefalia
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Identificar tumores calcificados, afectación ósea o anomalías de la base del cráneo
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Evaluar a pacientes que no pueden someterse a una RM
En estos contextos, la TAC proporciona información rápida y fiable que puede orientar decisiones clínicas inmediatas.
TAC en comparación con PET-TAC
La PET-TAC combina imágenes metabólicas con información anatómica, lo que permite evaluar la actividad tumoral, la recurrencia o la respuesta al tratamiento. Aunque la PET-TAC es útil en casos seleccionados de neurooncología, no suele emplearse como herramienta diagnóstica inicial.
En comparación con la PET-TAC:
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La TAC aislada es más rápida, más accesible y menos costosa
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La TAC es especialmente eficaz para detectar cambios estructurales, hemorragias y afectación ósea
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La PET-TAC aporta información funcional y metabólica, pero generalmente se reserva para casos complejos, planificación terapéutica o sospecha de recurrencia tumoral
Cada modalidad tiene una función específica y, en muchos casos, se consideran herramientas complementarias más que alternativas excluyentes.
La importancia de la interpretación experta
Un diagnóstico preciso depende no solo de la calidad de las imágenes, sino también de una interpretación experta. Un neurorradiólogo con experiencia puede identificar hallazgos sutiles que permitan diferenciar tumores de otras patologías, evaluar la agresividad tumoral y reconocer cambios relacionados con el tratamiento.
Igualmente importante es la colaboración estrecha entre radiólogos y especialistas clínicos, incluidos neurólogos, neurocirujanos y neurooncólogos. Este enfoque multidisciplinar garantiza que los hallazgos de imagen se interpreten en el contexto de los síntomas del paciente, su historial médico y el plan terapéutico, lo que conduce a diagnósticos más precisos y a mejores decisiones clínicas.
Conclusión
Las tomografías axiales computarizadas continúan siendo un componente esencial de la imagen en neurooncología. Su rapidez, disponibilidad y fiabilidad diagnóstica las hacen indispensables en situaciones de emergencia y en determinados escenarios clínicos. Cuando se combinan con una interpretación radiológica experta y una evaluación clínica multidisciplinar, las imágenes por TAC contribuyen a un diagnóstico oportuno, una planificación terapéutica segura y mejores resultados para los pacientes.
La revisión médica de este artículo ha sido realizada por el equipo de Neuro-oncology Institute.
Fecha de la última actualización: 14 de diciembre de 2025
Neuro-Oncology Institute, Barcelona