El papel de la resonancia magnética en la neuro-oncología

 

La resonancia magnética (RM) es la principal modalidad de imagen en la neuro-oncología y desempeña un papel central en el diagnóstico, la planificación del tratamiento y el seguimiento de los tumores del cerebro y la médula espinal. Su capacidad para ofrecer imágenes detalladas de los tejidos blandos hace que la RM sea esencial para comprender la localización tumoral, su extensión y su comportamiento biológico.

 

¿Qué es una resonancia magnética y en qué se diferencia de la TAC?

La resonancia magnética utiliza campos magnéticos intensos y ondas de radio para generar imágenes de alta resolución del cerebro y la médula espinal. A diferencia de la tomografía axial computarizada (TAC), la RM no emplea radiación ionizante, lo que la hace adecuada para estudios repetidos y para el seguimiento a largo plazo.

En comparación con la TAC, la RM ofrece:

  • Mejor visualización de los tejidos blandos, incluidos el cerebro, la médula espinal y los nervios

  • Mayor capacidad para diferenciar entre tejido tumoral, edema y tejido sano

  • Secuencias avanzadas de imagen que aportan información funcional y biológica

Aunque la TAC se utiliza con frecuencia en situaciones de urgencia, la RM es la herramienta de elección para una evaluación detallada en neuro-oncología.

 

Cuándo la RM es el método de elección

La resonancia magnética es el método de imagen de referencia en la mayoría de los casos de sospecha o diagnóstico confirmado de tumores cerebrales y espinales. Se emplea habitualmente para:

  • Detectar y caracterizar tumores cerebrales primarios, como gliomas y meningiomas

  • Evaluar tumores de la médula espinal y la afectación de estructuras nerviosas

  • Delimitar con precisión los márgenes tumorales para la planificación quirúrgica y la navegación intraoperatoria

  • Monitorizar la respuesta al tratamiento y la recurrencia tumoral

  • Valorar cambios postoperatorios y efectos de la radioterapia

Las técnicas avanzadas de RM —como la RM con contraste, la difusión (DWI), la perfusión y la espectroscopia— proporcionan información valiosa sobre la agresividad tumoral y su comportamiento biológico.

 

RM en comparación con PET-TAC

La RM se centra principalmente en el detalle anatómico y estructural, mientras que la PET-TAC evalúa la actividad metabólica del tumor. En el contexto de la neuro-oncología:

  • La RM se utiliza habitualmente como técnica de imagen inicial y de seguimiento

  • La PET-TAC se reserva para situaciones específicas, como la diferenciación entre recurrencia tumoral y cambios relacionados con el tratamiento, o para aclarar hallazgos dudosos

  • Ambas modalidades suelen ser complementarias, con la RM aportando información estructural precisa y la PET-TAC añadiendo datos metabólicos cuando es necesario

 

Por qué es importante la interpretación experta

La obtención de imágenes de alta calidad no es suficiente por sí sola; un diagnóstico preciso depende de una interpretación experta. Un neurorradiólogo con experiencia puede identificar hallazgos sutiles que no siempre son evidentes, pero que resultan fundamentales para un diagnóstico correcto y una adecuada planificación del tratamiento.

Por ejemplo, en una RM, los cambios relacionados con la radioterapia pueden simular una recurrencia tumoral. Un especialista entrenado puede reconocer patrones específicos y utilizar secuencias avanzadas de RM para diferenciar estas situaciones, evitando intervenciones quirúrgicas innecesarias o modificaciones inapropiadas del tratamiento.

La colaboración estrecha entre neurorradiólogos y especialistas clínicos, como neurocirujanos, neurólogos y especialistas en neuro-oncología, mejora aún más la precisión diagnóstica. Al interpretar los hallazgos de imagen en el contexto de los síntomas del paciente, su historial médico y los tratamientos previos, el equipo asistencial puede tomar decisiones más informadas y desarrollar una estrategia terapéutica personalizada que priorice la seguridad y los resultados clínicos.

 

Conclusión

La resonancia magnética es la piedra angular de la imagen en la neuro-oncología. Su excelente resolución de los tejidos blandos y sus capacidades avanzadas la convierten en una herramienta indispensable para el diagnóstico, la planificación terapéutica y el seguimiento a largo plazo de los tumores cerebrales y espinales. Combinada con una evaluación radiológica experta y un enfoque clínico multidisciplinar, la RM contribuye a diagnósticos más precisos, intervenciones más seguras y mejores resultados para los pacientes.

 

 

La revisión médica de este artículo ha sido realizada por el equipo de Neuro-oncology Institute.
Fecha de la última actualización: 14 de diciembre de 2025
Neuro-Oncology Institute, Barcelona

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